Si sientes que cuando tenías dieciséis años tenías pensamientos más interesantes y profundos que ahora, has perdido vocabulario, interés, pensamiento crítico… Esto es para ti.
Bienvenida.
¿Por qué internet está tan obsesionado con Dua Lipa?
La respuesta fácil sería decir que porque es guapísima. Tiene un gusto impecable y una relación en la que no sabes quién de los dos prefieres ser. Todo eso ayuda, por supuesto.
Pero hay más.
Hay algo en Dua Lipa que resulta extrañamente cercano.
No porque su vida lo sea. Evidentemente no lo es.
Porque la historia que cuenta te hace creer que podría ser la tuya.
Un día publica una foto leyendo en la playa, comiendo cerezas. Al día siguiente descubre un café perdido en Lisboa. Después recomienda un libro. Cena con amigos en una terraza. Va a un museo. Compra flores en el mercado más bonito que has visto nunca.
Claro que hay lujo.
Muchísimo.
Pero rara vez es el protagonista. Es la vida que hay alrededor de esa foto.
Y ahí está la diferencia. No es aspiracional porque quieras su bolso, que también. Es aspiracional ella como persona.
No solo es que quieras vestir como Dua Lipa, es que quieres parecerte a la persona que parece ser cuando nadie la mira.
Esa persona que siempre lleva un libro en el bolso, que puede sentarse en cualquier mesa porque tiene temas de conversación, opinión crítica y recomendaciones curadas.
Internet está obsesionado con Dua Lipa porque nos ha recordado algo que se nos había olvidado.
Que es hot tener intereses.
Abrí TikTok para ver opciones de comida fresca y saludable, para luego acabar comiéndome una palmera de chocolate de postre, but who cares.
Terminé viendo a una chica en Copenhague organizando una cena para ocho. Una pareja reformando una casa en la Toscana. Favoritos del mes. Apartment hunting en Nueva York. Un podcast. GRWM para salir en Ibiza. Una receta de banana bread. Tendencias de otoño.
Se me había pasado toda la tarde.
Y lo peor no es el tiempo. Es la sensación de haber estado ocupada. Agotada mentalmente, sin energía, como si hubieras pasado horas haciendo algo sin haber vivido absolutamente nada.
Y así es como empezamos a confundir consumir con vivir.
Podría hablarte de dopamina. Brain rot. Doomscrolling.
No lo voy a hacer.
Primero, porque probablemente ya lo sabes.
Segundo, porque si no lo sabes y te interesa, hay gente mucho más preparada que yo para explicártelo bien (dejaré algunos de mis podcasts y vídeos favoritos por el chat).
Vamos a hablar de lo que hay después.
Ya sabes lo que está pasando.
La misma persona que a los ocho años se pasaba las tardes dibujando sin mirar el reloj ahora no puede hacerlo sin tener un podcast de fondo porque cinco minutos de silencio ya le parecen demasiado.
Se puede volver a ser una persona interesante.
Te dejo alguna de las cosas que me han ayudado a mí :)
BE THAT F*CKING PERSON
Voy a ser directa.
Deja de esperar a que venga alguien a organizarte la vida que quieres tener.
A que te inviten a cenar. A ir a ver esa película que llevas meses esperando. A ir a esa cafetería nueva que siempre pasas por delante y dices “tengo que venir”.
Be that person.
Nunca vas a tener una vida interesante si no creas momentos que lo sean.
¿Siempre has querido ser host de una cena de verano en casa?
Hazla.
¿A quién no le gusta una tabla de quesos, una botella de vino, una pasta rica y un tiramisú servido en copas de martini?
Just a reminder: esa personalidad que tanto admiras no aparece de repente. Esa persona que quieres ser se construye. Y, por supuesto, que no es fácil y llevará tiempo.
READING IS HOT
Lee.
En papel, en Kindle, en el móvil, de camino al trabajo, antes de dormir.
Pero lee.
Y si llevas mucho tiempo sin hacerlo y te da pereza retomarlo, déjame decirte que no hace falta que empieces por uno de los grandes clásicos ni algo súper nicho aplaudido en Reddit para que cuente.
Primero, empieza.
Creo que una de las cosas más interesantes de leer es que te obliga a parar.
A formar una opinión antes de mirar la de alguien más.
Y quizá por eso la idea del club de lectura me parece tan cool.
Olvídate de la idea de que eso es lo que montaba tu tutora del colegio en la biblioteca y que te obligaban a ir como castigo cuando te pasabas hablando con el compañero de al lado.
Un grupo pequeño de personas reuniéndose una o dos veces al mes: una cafetería de especialidad, un libro elegido con tiempo. Descubriendo que la misma historia puede significar algo completamente diferente para cada persona.
Durante un mes entero, esas personas habían leído con más atención porque sabían que luego tendrían algo que decir.
Habían subrayado frases.
Cambiado de opinión.
Escrito preguntas en los márgenes.
Y, de repente, leer dejaba de ser una actividad individual para convertirse en una conversación.
Creo que eso es exactamente lo que echo de menos de internet.
Conversaciones.
Nos mandamos recomendaciones todo el rato, pero cada vez vivimos menos juntas.
¿Vives en una ciudad pequeña y no hay ninguno, o lo que hay no es tu estilo?
Créalo tú.
Con amigas, con familia o incluso a través de las redes.
P.D.: esto no es exclusivo de los libros.
Si lo tuyo es el cine, crea un club de cine. Si te gusta la moda, la fotografía, el arte, la historia… busca personas con las que compartirlo.
¿Quizá algún día 08:30 tenga el suyo?
Honestly… how cool would that be?
IT’S OKAY TO DO SOMETHING JUST BECAUSE
Qué obsesión tenemos con rentabilizar absolutamente todo.
Vivimos intentando justificarlo todo.
Si lees, que sea porque vas a aprender algo.
Si haces deporte, porque mejora tu productividad.
Si escribes, porque quizá algún día publiques un libro.
Si empiezas un hobby, tiene que convertirse en una habilidad.
Quizá no todo tiene que servir para todo.
Puedes aprender cerámica y no vender nunca una taza.
Puedes cocinar una receta un domingo por la tarde y no subirla a ningún lado.
Puedes aprender a tocar el piano y que nadie te escuche nunca.
Solo porque sí.
De hecho, creo que es ahí donde empieza una persona interesante.
No necesitas saber mucho de algo.
Solo tener curiosidad por las cosas.
No todo tiene que convertirse en un proyecto.
No todo tiene que ser útil.
Quizá algunas cosas pueden existir porque simplemente sacan una versión de ti que echabas de menos.
Start here:
latte art (so niche).
flower arrangement
sudokus
crochet/knitting
embroidery
escribir historias: sobre alguien que has visto en la calle y no conoces de nada. Sobre la pareja que viste despedirse en el aeropuerto. Sobre el anciano que cada mañana se sienta en el banco de enfrente de casa con el periódico.
cooking: por alguna razón que desconozco, siempre que cocino se me ocurren las mejores ideas. Bueno, y en la ducha. Probablemente porque es el momento en el que todo lo demás se pausa.
candle making
origami: used to love this one, tenía hasta un libro.
gardening
making jewelry
I’M A KIND OF NOSTALGIC GIRL
Haz un vídeo de tu último viaje.
No tiene que ser para publicar en ninguna red social si no te apetece. Esto va de recordar un momento que merece ser recordado, aprender a editar, seleccionar la música que mejor encaje… Tener algo a lo que volver siempre.
Amo los álbumes de fotos, pero hay algo en un vídeo que creo que una foto nunca te podrá dar (Instagram hizo que nos obsesionáramos con sacar fotos en vertical, un vídeo horizontal es mil veces mejor y más cool).
Un scrapbook: billetes de tren, entradas de cine, la tarjeta de visita de tu restaurante favorito, el ticket de ese helado de mandarina que tomaste en la primera cita.
¿Te acuerdas de esos regalos que le hacías a tu primer novio? ¿Por qué hemos perdido eso? ¿Por qué ya no hacemos playlists con canciones que nos recuerdan a alguien? ¿Por qué no hacemos un álbum a mano con dibujos y recuerdos?
Being an adult doesn’t mean being boring.
No tiene que ser únicamente para tu pareja. Para tu grupo de amigas de la universidad. Para las de toda la vida.
¿Estás embarazada? ¿Y si plasmas tu embarazo en un scrapbook que puedas enseñarle el día de mañana? ¿O en un vídeo y haces un f*cking documental? ¿Estás en medio de un proyecto? ¿En un cambio físico? Tienes taaaantas formas de documentarlo…
Construir una vida que merezca ser recordada aunque nadie la vea.
Creo que por eso internet está fascinado con Dua Lipa.
Porque parece una persona que vive antes de fotografiar.
Y que, si se quitara las redes sociales y nadie pudiera verla, probablemente seguiría haciendo los mismos planes que hace ahora.
Algo que pienso mucho cuando estoy haciendo scroll en Instagram es: si no pudieras publicar stories, si nadie supiera lo que estás haciendo, ¿lo harías igual? ¿Irías a ese viaje? ¿Harías tu boda de esa manera? ¿Te vestirías así?
Ojalá la respuesta sea que sí.
IT’S NOT THAT SERIOUS
Baila.
En casa.
En el baño.
De noche.
Con amigos.
Sola.
En la calle.
Lloviendo.
But it’s not that serious.
See you next Monday.
x
08:30 a.m.
Si disfrutas leyendo La Carta del Lunes, me encantaría:
Leerte en comentarios. Recuerda que esto es una conversación.
Que compartas la carta. Las mejores cosas siempre llegan recomendadas.
Vernos cada lunes a las 08:30 en tu bandeja de entrada.









Me inspiró tanto, que lo primero que hice cuando leí lo del club de lectura, les propuse a mis amigas hacer, entre nosotras, algo que llamemos el “coolture club”, una vez al mes (mínimo) nos vamos a juntar a hablar de libros, pelis, series, videoclips, fotógrafos, álbumes, podcasts, etc.
Que gran carta me regalaste, concuerdo contigo en varias cosas, en especial en cómo se han perdido las conversaciones y eso que a los creadores de contenido y las personas que trabajamos en marketing nos dicen hasta el cansancio que debemos generar conversación. Gracias por ser recordatorio de algo que llevo mucho tiempo pensando. Crear sin sentir que todo debe ser monetizado.